IMG_4530
shadow

LA DEVOCIÓN AL SANTÍSIMO CRISTO DE LA SALUD

La historia y la devoción al Santísimo Cristo de la Salud hay que vincularla a la vida del pueblo del Palmar. En el año 1245 (siglo XIII), el rey D. Jaime I de Aragón, ordenó que cada cofradía, formada por los miembros de una misma profesión, celebraran solemnemente una feria a su Santo Patrón, al menos una vez al año, realizando prácticas de beneficencia.

De aquí arrancan las tradicionales fiestas que los pescadores de Ruzafa fueron llevando a cabo a lo largo de los siglos, y cuya devoción primera, fue a la Virgen de la Buena Guía o “Bona-Via”. Después, con el paso de los años, la fiesta iría adquiriendo, los matices propios y particulares, de este lugar llamado El Palmar o “la Russafa de fora”, donde la devoción se concentraría en la Virgen María, bajo la advocación de “Mare de Déu dels Àngels”.

A medida que las familias de los pescadores se fueron estableciendo en la Isla, se vio la necesidad de construir una pequeña ermita para cumplir con las obligaciones religiosas allá por el año 1750. Todas estas almas pertenecían a la parroquia de San Valero de Ruzafa donde eran bautizados. Más tarde, el servicio religioso, pasó a depender de la parroquia de Pinedo. Finalmente, en 1941, el templo se erigió como Parroquia, con el nombre de Niño Jesús del Huerto, talla que preside el altar, y cuya devoción, se remonta a los años 1760 ó 1770.

El dicho popular narra, que en el Palmar contamos, para dominar las aguas y la pesca, al Niño Jesús; y al Cristo, para pedir Salud. No es de extrañar vincular el Cristo, a las imágenes del Crucificado que numerosas poblaciones de Valencia, recibieron del Patriarca San Juan de Ribera, en su afán de convertir y evangelizar a los moriscos, y a la sociedad valenciana en general.

La talla original, donada a este barrio de pescadores de Valencia, era una bellísima escultura, que lucía en su cintura una delicada guirnalda de flores. Fue escondida entre las cañas de la Albufera, en la Acequia del Puerto, días antes de la quema de la Iglesia, el día 26 de Julio de 1936. Desgraciadamente, la imagen del Cristo, fue descubierta y corrió la misma suerte que la Iglesia.

Fue en 1940 cuando el escultor Coret hizo una replica muy conseguida en su taller de una de las calles adyacentes a la actual Avenida Antiguo Reino de Valencia. En 1941, encima de un carro de arroz, llegaba la “nueva” imagen del Cristo, junto a las tallas actuales de Nuestra Señora de los Ángeles y de San Pedro, ambas en el altar mayor. El pueblo de El Palmar recibía al Santísimo Cristo de la Salud, en el ahora cruce de las calles Cirat i Baldoví, antes una acequia, que indicaba el inicio del pueblo. La imagen fue bendecida por D. Cristóbal Baquero Benlloch, de Alboraia, entonces, párroco de la Isla de El Palmar. Los gastos fueron sufragados por los habitantes del lugar a base de donativos en metálico o en arroz. Esta Imagen fue restaurada en el año 2009 con las aportaciones populares. La guirnalda de flores de la pasión, y el faldón morado, ya se había sustituido años atrás, por un lujoso faldón de color rojo, con los exvotos de oro, que los fieles le han ido colocando, en señal de agradecimiento, por los favores concedidos a lo largo de los años.

La advocación de “Salud” probablemente la recibiese el Cristo entre los años de 1880 y 1885, a raíz de las grandes epidemias del cólera que azotaron Europa, pues una de las estrofas de sus “gozos” se canta y reza de esta manera:


“El enfermo desahuciado
halla en vos todo consuelo,
siendo en Vos en este suelo
un médico tan sagrado,
de la terciana librado,
os dará gracias, Señor”.

“Dad salud al que postrado,
os la pide con fervor”.

De hecho sólo murieron de cólera, 5 personas de las 598 que habitaban en 1887 la Isla. Este fue el motivo principal por el que la devoción al Santísimo Cristo de la Salud aumentó de manera considerable pasando a ser el Patrón de todos los habitantes de El Palmar.
La pasión por el Cristo marca el carácter del Palmar, uniéndose a la religiosidad propia del pueblo valenciano, centrado mayormente, en la Imagen del Crucificado, y en el de la “Mare de Déu”. El amor por el Santísimo Cristo de la Salud es notable; cada casa tiene una estampa, un cuadro, que hace presente en cada corazón y casa, la Imagen del Santísimo Cristo de la Salud.

Su fiesta era celebrada antiguamente, el 29 de Diciembre, vinculándola, primero a la de Nuestra Señora de los Ángeles, el 26 del mismo mes; en segundo lugar al 27, en honor al Niño Jesús del Huerto (Ninyet); y finalmente al 28, fiesta de la Purísima. Se celebraban todas juntas, por el tema económico, para sufragar la banda de música. Desde 1917, el pueblo cuenta con banda de música propia, y así, se desvincula de la Comunidad de Pescadores, que se hacía cargo de los gastos, si la aportación vecinal era escasa.

En la actualidad, es todo el pueblo, quien participa de la fiesta. Sus representantes directos, son los Clavarios y las Camareras del Cristo, elegidos cada año para la organización de la misma. Desde 2015, la “Colla de Portadors”, nace con la voluntad de garantizar, de que la Imagen del Cristo, siempre sea llevada a hombros, y de una manera digna, con el respeto que merece, cuando salga en procesión o en romería de la parroquia.
La fiesta del Cristo se vincula a la de la Trasfiguración del Señor, y se celebra, el 6 de Agosto, con la Misa Solemne y con una Procesión, emotiva y multitudinaria, por las calles de la población. Se vive así lo que se canta en el himno:


De boca de nuestros padres, aprendimos la lección,
y los nietos y biznietos, repetirán la canción
escrita en nuestra tierra, como una historia de amor.

Donde se encuentre un hijo Tuyo
en los cuatro puntos de la tierra, estará junto a Ti
en el día de Tu fiesta, porque siente añoranza
de estar en esa tierra, en ese Palmar bendito
que al Salvador venera.

IMG_4529
shadow

La fiesta comienza el día 4 de Agosto, con la Romería del Cristo por las aguas de la Albufera. En el año 1973 visitó la población la Imagen de la Virgen de los Desamparados. Se pensó que también podía visitar y bendecir las aguas de nuestro lago. Y así fue llevada en Romería. En 1975 se decidió que también el Cristo debía visitar y bendecir las aguas de la Albufera, cosa que se viene haciendo en la actualidad. La Romería del Cristo es especialmente conocida. La acompañan todo tipo de gente, procedente de diversos lugares de la geografía, ya no solamente valenciana, si no también de otras partes, especialmente de las poblaciones vecinas al Palmar, “pobles riberencs”, y de todo el Palmar en pleno. Las embarcaciones acompañan la imagen del Cristo hasta el “lluent del llac”, donde se proclama y predica el Evangelio, bendiciendo las aguas, y se cantan los gozos. Después se llega a la parroquia, donde se entona el himno, y se prepara la Imagen para el día siguiente.

La víspera del solemne día del Cristo se celebra una ofrenda de flores y frutos. Dicen que “el Cristo hace madurar las primeras espigas de arroz para que se las ofrezcan” en señal de amor y agradecimiento. Es una acción de gracias a Dios Padre por medio del Hijo clavado en la Cruz por los frutos de la tierra. Acción de gracias que se vive de manera especial por todos; con actos propios, como lo es el de las personas mayores, llevando a cabo una misa solemne, y una cena de hermandad en medio de la plaza, días antes del cuatro de Agosto.

Desde el año 2009, se realiza una vigilia de oración, como preparación espiritual a la Solemnidad del 6 de Agosto. También, el día siguiente de la fiesta, se celebra una misa multitudinaria, en la plaza del pueblo, por todos los difuntos que celebraron y vivieron la fiesta. El acto termina rindiendo homenaje a la Imagen besándole los pies. Después el Cristo se coloca en su altar, donde permanece el resto del año, sin faltarle ni una visita ni una oración. Una luz perpetua y numerosos ramos de flores adornan siempre su altar. Son muchos los favores, que han recibido a lo largo de la vida de este pueblo, todos aquellos que se han acercado con devoción a implorar Salud al Crucificado. Describirlos ocuparía varias páginas, y de todos no tenemos constancia, pero siempre estarán bien guardados por el fiel que visita la Sagrada Imagen, y por Dios nuestro Señor.

El día 16 de Julio de 2016, nuestra parroquia del Niño Jesús del Huerto de El Palmar, cumplía 75 años de su erección canónica. La imagen actual de nuestro Patrón llegaba también a los 75 años de veneración. Por esta razón, tan significativa y especial, todo el pueblo de El Palmar, acogía a la Peregrina los días 21, 22 y 23 de Julio. La visita de Nuestra Señora fue altamente beneficiosa para la vida de la Parroquia. De igual modo, el pueblo devolvía la visita de la Madre, llevando en Romería, el día 25 de Julio, la Imagen del Cristo de la Salud, a la Real Basílica de nuestra ciudad de Valencia, celebrando una procesión y una misa multitudinaria a los pies de la Virgen, en acción de gracias. Este acontecimiento está presente en la memoria de todo nuestro pueblo, y ha servido para fomentar la devoción al Santísimo Cristo de la Salud.

En la actualidad, celebramos, siempre que sea litúrgicamente posible, todos los días 6 de cada mes, la fiesta de la Transfiguración, aumentando y manteniendo viva la devoción al Crucificado, y rememorando así, nuestra fiesta principal, nuestras raíces e identidad cristiana.
A instancias del Señor Cardenal Arzobispo de Valencia se pidió la gracia de celebrar un Año Jubilar en honor al Santísimo Cristo de la Salud. Año Santo de Salud, que, Dios mediante, dará comienzo el 6 de Agosto de 2017 y terminará el 6 de agosto de 2018. El Palmar, las poblaciones ribereñas del Lago, la Diócesis de Valencia, y todo peregrino, que visite y ore, en nuestra parroquia, delante de la Imagen del Santísimo Cristo de la Salud, podrá alcanzar de este modo, la Gracia Jubilar.

El Jubileo fue aprobado por Decreto de la Penitenciaria Apostólica el 6 de Julio de 2017 en la ciudad del Vaticano en Roma.